Los dos gigantes chinos de la fabricación de baterías, CATL y BYD, han confirmado que iniciarán producción piloto a pequeña escala de celdas de estado sólido en 2027. La coincidencia en el calendario evidencia la intensidad de la carrera tecnológica por dominar esta química, que promete resolver de golpe varios de los grandes problemas del coche eléctrico actual, según informa Xataka.
CATL, el mayor fabricante de baterías del mundo por cuota de mercado, respondió recientemente a inversores asegurando que su desarrollo en baterías de estado sólido es «líder en la industria». La compañía prevé iniciar líneas piloto en 2027, una fecha que coincide con el calendario ya marcado por BYD para sus propias pruebas. Ambas empresas compiten directamente en el sector y ninguna quiere quedarse rezagada en una tecnología con potencial para reordenar el mapa de liderazgo industrial.
Las promesas de la tecnología de estado sólido
Las baterías de estado sólido sustituyen el electrolito líquido de las celdas convencionales por uno sólido, lo que permite mayor densidad energética, cargas más rápidas y menor riesgo de incendio. Esta combinación de ventajas las ha convertido en objetivo prioritario para fabricantes de vehículos eléctricos y empresas de almacenamiento energético.
Sin embargo, la llegada al mercado de consumo aún está lejos. El presidente de CATL, Robin Zeng, reconoció en junio que la adopción comercial «todavía tardará años». La firma sitúa sus celdas en el nivel 4 de 9 en la escala TRL (Technology Readiness Level), que mide la madurez tecnológica. El objetivo para 2027 es alcanzar los niveles 7 u 8, lo que permitiría iniciar producción piloto y primeras validaciones reales, pero sigue quedando lejos de la fabricación en volumen.
BYD apuesta por química de doble electrolito
BYD ha recibido seis nuevas patentes relacionadas con baterías de estado sólido, según reporta CarNewsChina. Las innovaciones giran en torno a mantener un contacto fiable entre los materiales sólidos del cátodo y el electrolito a lo largo de miles de ciclos de carga y descarga, uno de los mayores retos técnicos de esta tecnología.
La apuesta de BYD es un cátodo de doble electrolito que combina partículas de haluro, más estables, con partículas de sulfuro, mejores conduciendo iones de litio. Cuatro de las patentes se centran en la química de los materiales, mientras que dos abordan procesos de fabricación, incluyendo un criterio de control de calidad que exige que al menos el 60% del perímetro de cada partícula de cátodo esté en contacto con el electrolito.
Producción en volumen, no antes de 2030
CATL ha definido como umbral de producción a gran escala la cifra de un millón de vehículos al año, una meta que no espera alcanzar antes de 2030. Además, la compañía ha confirmado que los primeros lotes comerciales de baterías de estado sólido se reservarán para modelos premium, con precios a partir de unos 37.000 dólares (unos 250.000 yuanes).
Esto significa que, aunque la tecnología empiece a probarse en 2027, tardará considerablemente más en llegar a coches eléctricos de gama media y de acceso. La batalla tecnológica, sin embargo, no se limita a CATL y BYD: fabricantes como Dongfeng o Changan, y empresas emergentes como Pure Lithium, también han entrado en la carrera, conscientes de que esta tecnología podría redefinir el sector.
La carrera por las baterías de estado sólido se suma a otras innovaciones que están transformando la industria tecnológica, como la apuesta de Nvidia por la fotónica o los avances en movilidad autónoma de Zoox, que también apuntan a 2027 como horizonte clave de lanzamiento comercial.
Fuente: Xataka · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Radioalcuadrado con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
