China explora un concepto que traslada tecnología naval a plataformas terrestres: catapultas electromagnéticas móviles instaladas en camiones y contenedores para lanzar drones sin necesidad de pistas convencionales. Según informaciones difundidas originalmente en WeChat y recogidas por Xataka, el Instituto Tecnológico de Pekín habría desarrollado un sistema modular capaz de operar en zonas remotas o temporales.

Un sistema de tres camiones que se convierte en plataforma de lanzamiento
El material más reciente muestra un conjunto formado por tres camiones que pueden desplazarse por separado y después unirse para crear una línea de lanzamiento continua. En las imágenes se aprecia el despegue de un dron ligero de hélice, ala alta y cola en V, lanzado mediante impulso electromagnético. El sistema incluye cubiertas superiores y dirección en las cuatro ruedas, lo que permitiría orientar el conjunto con mayor margen de maniobra en terrenos complejos.
La catapulta forma parte de una familia más amplia de sistemas militares contenedorizados que el Instituto estaría desarrollando. Entre ellos figuran módulos con lanzadores de misiles antibuque, misiles de ataque terrestre, defensa aérea, radares, guerra electrónica y mando y control. Según la publicación original —posteriormente eliminada—, el objetivo sería producir 2.000 sistemas en contenedores al año.
Tecnología derivada de portaaviones aplicada a operaciones terrestres
La apuesta por catapultas electromagnéticas no es casual. China ya ha dado pasos importantes en esta tecnología con el portaaviones Fujian, que marca su salto hacia operaciones con catapulta y recuperación detenida en cubierta. El sistema móvil aprovecha ese desarrollo previo para ampliar las formas de poner aeronaves en el aire fuera de infraestructuras navales o aeroportuarias.
El concepto encaja en una estrategia más amplia de despliegue aéreo flexible. El buque de asalto anfibio Tipo 076 Sichuan, asociado en fuentes abiertas a operaciones con drones, apunta en una dirección similar. Paralelamente, China impulsa programas de aviación avanzada como el caza furtivo J-20 y el J-35, diseño asociado a operaciones embarcadas modernas.
Utilidad y limitaciones de una plataforma sin pista fija
Si el sistema funcionara según lo planteado, su utilidad residiría en llevar lanzamientos asistidos a lugares donde una pista convencional no está disponible o resulta demasiado vulnerable: islas, zonas remotas, carreteras preparadas, bases temporales o buques con espacio suficiente en cubierta. No sustituiría una infraestructura aérea completa, pero acercaría drones ligeros a zonas de operación concretas, reduciendo la distancia desde bases lejanas.
Las incógnitas técnicas, no obstante, son abundantes. No se conoce la potencia eléctrica requerida, la huella logística, la cadencia real de lanzamientos ni cómo se cargan los drones antes de cada operación. También quedan dudas sobre su uso en el mar: lanzar drones con estabilidad desde un buque en movimiento es un desafío distinto a una demostración controlada en tierra firme.
Un concepto en fase de demostración
La diferencia entre mostrar un demostrador tecnológico y disponer de una capacidad militar operativa sigue siendo considerable. El material difundido sugiere un avance en el desarrollo del concepto, pero no confirma su integración plena en las fuerzas armadas chinas ni su rendimiento en condiciones reales de combate.
El proyecto refleja, en todo caso, una tendencia global hacia la modularización de capacidades militares y la búsqueda de mayor flexibilidad en el despliegue de vehículos no tripulados, un ámbito en el que la competencia tecnológica entre potencias se acelera.
Fuente: Xataka · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Radioalcuadrado con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
