El Departamento de Justicia estadounidense ha abierto una investigación sobre Andreessen Horowitz (a16z) por la presencia de sus socios en los consejos de administración de empresas competidoras. Según informó Bloomberg, la pesquisa, que se extiende desde hace casi un año, se centra en las posiciones que ocupa la firma en Databricks, valorada en 190.000 millones de dólares, y Fivetran, que se fusionó con dbt Labs en junio pasado.
Ben Horowitz, cofundador de la firma de capital riesgo, forma parte del consejo de Databricks, mientras que el socio Martin Casado ocupa un puesto en el de Fivetran. Ambas compañías operan ahora en mercados solapados, aunque esta rivalidad no existía cuando a16z invirtió inicialmente en ellas, según fuentes cercanas a Databricks consultadas por TechCrunch.
Competencia sobrevenida por evolución de producto
Databricks es conocida principalmente por sus productos de almacenamiento en la nube, pero su reciente lanzamiento de Lakeflow le ha llevado a expandirse hacia pipelines de datos para inteligencia artificial y conectores de aplicaciones, precisamente el negocio principal de Fivetran. Esta situación ilustra un dilema habitual en el capital riesgo: dado que las firmas especializadas en tecnología respaldan cientos de startups, resulta prácticamente inevitable que algunas pivoten o amplíen su enfoque hasta convertirse en competidoras directas.
Varios inversores profesionales consultados por TechCrunch expresaron sorpresa ante la noticia de la investigación. Aunque financiar a rivales directos se ha normalizado en el sector —como demuestra el caso de los múltiples fondos que respaldaron tanto a Anthropic como a OpenAI—, ostentar asientos en el consejo de empresas competidoras plantea conflictos de interés mucho más graves. Los consejeros acceden a información estratégica sensible que nunca llega a inversores sin representación en el órgano de gobierno.
Murallas chinas y la Ley Clayton de 1914
Tales conflictos podrían resolverse con la renuncia de uno de los socios al consejo correspondiente. Sin embargo, dado que Databricks y Fivetran cuentan con representantes distintos de a16z, la firma podría establecer un «muro chino» entre Horowitz y Casado para impedir el intercambio de información confidencial entre ambos, según explicó un inversor conocedor del caso.
La investigación invoca la Sección 8 de la Ley Clayton, una norma de 112 años de antigüedad que prohíbe a individuos o entidades formar parte de los consejos de empresas competidoras. Dado que los reguladores rara vez han aplicado esta disposición al capital riesgo, el sector sigue de cerca el desarrollo de la pesquisa. Si a16z se viera obligada a renunciar a uno de los asientos, los fundadores podrían otorgar menos valor a los compromisos de representación en consejos por parte de fondos de primer nivel, ante el riesgo de que estos se vean forzados a abandonar sus puestos si surge un solapamiento futuro en la cartera.
Implicaciones para el ecosistema del capital riesgo
La firma Andreessen Horowitz no respondió a las solicitudes de comentarios de TechCrunch ni de Bloomberg. Databricks y el Departamento de Justicia declinaron pronunciarse. El desenlace de esta investigación podría sentar un precedente importante sobre cómo se gestionan los conflictos de interés en una industria donde las valoraciones multimillonarias y la concentración de inversores en pocos fondos hacen inevitable cierto grado de solapamiento entre portfolios.
La noticia fue reportada originalmente por Bloomberg y confirmada por TechCrunch a través de fuentes del sector del capital riesgo estadounidense.
Fuente: TechCrunch · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Radioalcuadrado con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
